Embarazo y Parto
📅 27/08/2025 | 🕛

10 mitos en el embarazo

Consejos

 

¿Es cierto que hay que comer por dos en el embarazo? ¿La forma de mi panza puede predecir el sexo del bebé? ¿Si tengo antojos de alimentos salados, es porque tendré un varón? ¿Qué pasa con las relaciones sexuales en el embarazo? ¿Las vacunas pueden causar daño a mi bebé? Estas son solo algunas de las creencias y mitos en el embarazo que se transmiten de generación en generación. En este sentido, si bien algunos parecen inofensivos, otros pueden generar preocupaciones innecesarias y afectar tu bienestar o calidad de vida. 

Y es que, junto con la confirmación del embarazo, es normal que te surjan muchas dudas sobre los cuidados y hábitos que debés adoptar para favorecer el desarrollo de tu bebé. Por ejemplo, podrías preguntarte si tenés que hacer cambios en tu alimentación, evitar ciertas comidas y bebidas o cambiar el contacto con tus mascotas.

Al mismo tiempo, podés recibir una avalancha de información y recomendaciones de amistades, familiares u otras personas que, con las mejores intenciones, pueden confundirte o generarte más dudas que certezas. Por ello, para garantizar tu tranquilidad, a continuación, te presentamos 10 mitos en el embarazo. ¿Cuánto hay de cierto y de falso en estas creencias populares?

Mito 1. Durante el embarazo hay que comer por dos

Tu cuerpo sufre una serie de cambios en el embarazo, destinados a favorecer el desarrollo y crecimiento del futuro bebé. Esta mayor demanda física implica aumentar la ingesta de ciertos nutrientes, pero eso no significa que tengas que comer el doble, sino mejor.

Una alimentación equilibrada y variada te brindará los principales nutrientes para el desarrollo de tu bebé. Es aconsejable asesorarse con un nutricionista, ya que tu alimentación también depende de otros factores, como la actividad física que realicés, tus enfermedades previas y el peso con el que comencés en el embarazo, entre otros. Tu médico podrá orientarte si necesitás suplementación especial.

Es por ello que este es uno de los mitos del embarazo, ya que, durante el primer trimestre de embarazo, por lo general, no es necesario aumentar el número de calorías que consumís, a menos que tengas alguna carencia específica. No obstante, sí que es importante vigilar que tu alimentación sea variada y brinde a tu organismo todos los nutrientes y vitaminas que se requieren en este periodo.

En los dos últimos trimestres, suele ser necesario aumentar la ingesta calórica diaria, ya que es cuando el bebé más aumenta de tamaño. Por supuesto, esta recomendación debe ser confirmada por tu médico. Si estás con sobrepeso u obesidad, es posible que tu doctor restrinja el incremento de calorías, para evitar que se desencadenen problemas de salud, como la diabetes gestacional.  

Mito 2. La comida picante daña al bebé

Otro mito en el embarazo hace referencia a los alimentos que se ingieren. La comida picante no afecta al bebé ni al embarazo, en general. Sin embargo, sí que podría provocarte molestias estomacales y aumentar la acidez estomacal o el reflujo gastroesofágico, muy frecuentes en este periodo. 

Los alimentos picantes o muy condimentados podrían, además, agravar las náuseas matutinas y empeorar las irritaciones intestinales y uterinas. Si te sucede o sospechás que aumentan tus malestares estomacales, lo mejor es evitar este tipo de comidas.

En cambio, si no tenés molestias asociadas a su consumo, podés seguir condimentando tus preparaciones sin problemas.

Mito 3. Después de los tres meses de embarazo se puede tomar alcohol

Otro de los principales mitos en el embarazo tiene que ver con la ingesta de alcohol. Si bien el mayor riesgo de malformaciones está en el primer trimestre de gestación, consumir alcohol luego de ese periodo podría ocasionar problemas de crecimiento en el bebé o mayor riesgo de parto prematuro, por lo que se recomienda evitar el alcohol en todo el embarazo.

Mito 4. Los vegetales con sabor intenso son malos para mi bebé

Al igual que sucede con las comidas picantes, los alimentos con sabor intenso no le producen daño al bebé. Es más, algunos como el brócoli o el coliflor son ricos en ácido fólico, lo que previene malformaciones del sistema nervioso y también aportan vitaminas C y E. Eso sí, es normal que estés más sensible a formar gases e incomodarte. Por lo tanto, la decisión de eliminar o evitar algún alimento de tu dieta durante el embarazo dependerá principalmente de tu tolerancia. 

Mito 5. No hay que consumir carbohidratos durante el embarazo

Los carbohidratos que se deben evitar son los simples, que se encuentran principalmente en tortas, dulces y otros productos con azúcar refinada. Si bien podés darte un gusto de vez en cuando, evitá consumirlos a diario y optá por los carbohidratos complejos que encontrás en panes integrales, cereales y arroz integral. Estos alimentos son una excelente fuente de vitamina, minerales y fibra.

Mito 6. La forma de mi panza indica el sexo del bebé

Uno de los mitos en el embarazo más extendidos es que la forma de la panza de la madre permite predecir el sexo del hijo que viene en camino.  De acuerdo con esta creencia, si tu vientre es redondeado, tendrás una nena, y, si es más puntiaguda, tendrás un nene. 

Lo cierto es que la forma que adquiera tu abdomen en el embarazo depende de varios factores, como tu constitución corporal, la posición del bebé o el número de embarazos, pero no está relacionada con el sexo del hijo.

Un mito similar sostiene que el tipo de antojo de la embarazada define el sexo del bebé. Si tenés antojos de dulce, tendrás una nena, pero si tenés preferencia por lo salado, tendrás un nene.

Asimismo, otro de los mitos del embarazo afirma que, si la futura mamá no satisface sus antojos, el bebé nacerá con una mancha en la piel. En todos estos casos, se trata de mitos que no están respaldados por la evidencia científica.

Mito 7. No se puede mantener relaciones sexuales en el embarazo

Algunas parejas suspenden la actividad sexual durante el embarazo por temor a provocar daño al bebé, desencadenar un parto prematuro o incluso un aborto. Estos mitos en el embarazo son falsos y pueden generar un ambiente de preocupación y tensión innecesaria en la pareja.

A menos que exista una indicación médica explícita en este sentido, las relaciones sexuales no representan un riesgo para la salud de tu pequeño, por lo tanto, se pueden mantener durante el embarazo, siempre que vos y tu pareja se sientan cómodos y lo deseen.

Las embarazadas que presentan algún factor de riesgo sí que podrían tener restricciones de la actividad sexual. Entre estos factores se encuentran: 

- Sangrado de causa desconocida.

- Antecedentes o riesgo de parto prematuro.

- Antecedentes o riesgo de aborto espontáneo.

- Insuficiencia cervical.

- Placenta previa.

- Pérdida de líquido amniótico.

- Embarazo múltiple.

En caso de dudas, siempre será recomendable que consultes con tu médico.  

 

Mito 8. Las embarazadas no deben comer pescado

El pescado y los mariscos son una gran fuente de proteínas, hierro y zinc. Además, contienen grasas saludables, beneficiosas para vos y para tu bebé. Sin embargo, algunos pescados tienen alto contenido de mercurio, un metal que, en exceso, podría afectar el desarrollo del bebé, por lo que deben evitarse durante el embarazo. 

La organización internacional de Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recomienda consumir entre dos y tres raciones de pescados o mariscos a la semana, privilegiando aquellos que son bajos en mercurio y ricos en ácidos grasos omega-3, como el salmón, las anchoas, sardinas, arenque, trucha de agua dulce, caballa, Tilapia, bacalao, atún claro en lata y los camarones. 

 

Durante el embarazo, los pescados y mariscos deben consumirse siempre cocidos, ya sea al vapor o al horno. Por ende, podríamos decir que este es uno de los mitos del embarazo que tiene algo de falsa creencia y algo de verdad.

Mito 9. No se puede convivir con gatos o perros durante el embarazo

En muchos hogares, las mascotas son un integrante más de la familia y conviven con sus dueños todo el tiempo. A pesar de los beneficios que tiene su compañía, existen riesgos potenciales a los que debes poner especial atención durante el embarazo.

Si tenés un gato, el mayor riesgo es que sea portador de toxoplasmosis, una enfermedad infecciosa ocasionada por un parásito que se encuentra en alimentos contaminados y en lugares donde hay heces de gato o de animales de granja. Si contraés esta enfermedad durante el embarazo, podrías contagiar a tu bebé, ya que el parásito de la toxoplasmosis es capaz de atravesar la placenta y provocar graves problemas de salud, como pérdida de la audición, retraso mental y ceguera.

El control veterinario es fundamental para evitar el contagio de toxoplasmosis en el embarazo, pues permite contar con un diagnóstico preciso y orientación adecuada. Si tu gato no sale de casa, no come carne cruda y no tiene contacto con otros animales que puedan ser portadores, tiene menos probabilidades de contagiarse. Sin embargo, siempre es mejor chequear con un veterinario, ya que algunos gatos son portadores de esta infección sin presentar síntomas.

Adicionalmente, evitá manipular la caja de arena de tu gato, ya que el parásito se transmite en sus heces. En caso de tener que hacerlo, usá mascarilla y guantes y luego, lavate muy bien las manos. Lo mismo si trabajás con tierra o plantas. Además, desinfectá muy bien las frutas y verduras y cociná completamente los alimentos que vayas a ingerir.

Si tenés un perro, llevalo al veterinario para confirmar que tiene todas sus vacunas al día (contra la rabia y el parvovirus, entre otras) y como medida general, aumentá sus medidas de higiene.

Siguiendo estas recomendaciones, vos y tu mascota podrán seguir conviviendo de manera segura durante tu embarazo.  

Mito 10. No es bueno vacunarse durante el embarazo

Por último, otro de los mitos en el embarazo es que no es bueno vacunarse durante el embarazo. Sin embargo, durante este periodo, tu organismo está más predispuesto a padecer infecciones y complicaciones. Por eso, es muy importante implementar medidas concretas para prevenir el contagio de enfermedades y la vacunación es una de las más efectivas.

Existen vacunas que han demostrado ser seguras y eficaces en el embarazo, que te protegen a vos y a tu bebé de diversas enfermedades, como la influenza, el Covid-19 y la tos convulsiva. 

El Ministerio de Salud recomienda la administración de la vacuna contra la Influenza o gripe en cualquier semana de gestación. Gracias a la transferencia de anticuerpos protectores de la madre al bebé, esta vacuna también ayudará a proteger a tu hijo hasta los 6 meses.

La vacuna contra el Covid-19 también está sugerida y es importante que consultes a tu obstetra acerca de cuándo administrarla.

Hay otras vacunas que están indicadas únicamente si viajas a una zona donde exista alguna enfermedad endémica o situaciones de riesgo. Entre estas vacunas están las que previenen enfermedades como la Hepatitis A y B, la fiebre amarilla, la poliomielitis, la enfermedad neumocócica, el meningococo, la rabia y la fiebre tifoidea.

Existen vacunas que están contraindicadas en el embarazo, principalmente, porque contienen virus o bacterias vivos atenuados, que podrían tener un riesgo teórico de causar problemas en el bebé. En esta categoría está la vacuna tres vírica (contra sarampión, rubéola y parotiditis), la vacuna antivaricela y la vacuna contra la tuberculosis (BCG).

Si tenés inquietudes acerca de las vacunas en el embarazo, conversalo con tu médico y despejá todas tus dudas. 

Mitos del embarazo: ¿verdaderos o falsos?

Analizando uno a uno los principales mitos en el embarazo, podemos comprobar que varios se basan solo en creencias populares sin mayor evidencia científica. Aunque pueden resultar simpáticos, inofensivos y hasta anecdóticos, es importante saber distinguir entre verdad y mito, especialmente si se trata de falsas creencias que puedan poner en riesgo tu salud y el bienestar de tu bebé.

 

 

FAQs

¿Cuáles son los mitos en el embarazo?

Los principales mitos sobre el embarazo tienen relación con predecir el sexo del bebé a través de métodos sin base científica, como la forma de tu panza o el tipo de antojos. También hay creencias populares en torno a los alimentos que podés comer o no durante el embarazo y la administración de vacunas. 

¿Cómo saber si es niño o niña según los mitos en el embarazo?

De acuerdo con las creencias populares, si la panza de la embarazada tiene forma   redondeada, es señal de que tendrá una nena. Si en cambio, tiene una panza más puntiaguda, el futuro hijo será un nene.

También se dice que el tipo de antojos de una embarazada define el sexo del bebé. Si sentís antojos de alimentos dulces, tendrás una nena, pero si tenés preferencia por lo salado, tu hijo será un nene.  

¿Qué alimentos pueden afectar al bebé en el embarazo?

La ingesta de alimentos picantes, muy condimentados o de sabor intenso no tienen un impacto directo sobre el bebé en la panza. Sin embargo, pueden provocarte molestias digestivas y aumentar la acidez estomacal o el reflujo gastroesofágico, muy comunes durante el embarazo.

El consumo de alcohol puede tener efectos negativos en el bebé, por lo tanto, debés evitarlo durante todo el embarazo.

Durante la gestación, también es recomendable evitar la ingesta excesiva de alimentos altos en carbohidratos simples, como pasteles, dulces y otros productos con azúcar refinada, ya que podrían favorecer el desarrollo de enfermedades como la diabetes gestacional.   

 

 

Fuentes relevantes de información:

https://www.argentina.gob.ar/salud

https://www.sogiba.org.ar/index.php/profesionales/la-opinion-de-sogiba/240-obstetricia-hay-una-sola

https://www.reproduccionasistida.org/creencias-y-verdades-sobre-el-embarazo/#piscina-y-embarazo 

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