Bebés 0-1 año

Bolsos para llevar a tu bebé: la mejor alternativa para salir de casa

Consejos

 

En las primeras salidas con tu hijo, es normal que te sientas un poco incómoda y nerviosa por no encontrar la posición adecuada para cargarlo. Por eso, contar con una mochila para trasladar bebés es fundamental para llevarlo contigo a todas partes de manera segura, estimularlo y hacer que comience a descubrir el mundo que lo rodea.

Además, este accesorio sirve para que tengas a tu bebé muy cerca de ti, pues puedes ubicarlo en dirección a tu pecho para que escuche los latidos de tu corazón, tal como lo hacía mientras estaba en el vientre. Por si fuera poco, es una posición ideal para que pueda dormir y descansar apoyado en tu pecho.

Cuando el bebé ya está más grande, entre los 4 y 5 meses de vida, es recomendable que se ubique hacia el frente para que se estimule mirando las cosas que le llaman la atención y tenga facilidad de mover sus brazos y piernas.

Otras de las ventajas de estos bolsos, es que son muy prácticos a la hora de hacer trámites porque te permiten tener los brazos libres para llevar bolsas u otro tipo de bultos.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta ciertos requisitos antes de adquirir una mochila para llevar al bebé:

Peso mínimo y edad: las mochilas más livianas soportan un peso mínimo de 3 kilos y una edad de una semana.

Peso máximo: aguanta un peso máximo entre 9 a 16 kilos.

Algunos bolsos, se ajustan a las medidas del bebé con broches o correas.

 

Beneficios de usar mochilas para llevar al bebé:

 

Portabebés:

Son telas que también sirven para cargar al bebé. Se cruzan por el hombro de la madre o el adulto que lleva al bebé y se ajusta con una hebilla en la cintura para distribuir el peso. También se puede usar en recién nacidos envolviéndolos, dando más comodidad para la lactancia. A medida que bebé crece, la tela se va adaptando y se puede utilizar hasta el año y medio de vida.

 

La información provista en este artículo es de carácter general. Ante cualquier duda es importante que consultes a tu pediatra de cabecera, quien podrá darte las recomendaciones particulares para tu hijo.