La cuarentena, posparto o puerperio es el período que comienza inmediatamente después del nacimiento del bebé y se caracteriza por numerosos cambios físicos y psicológicos. A pesar de su gran impacto en el bienestar de la madre y su hijo, se habla muy poco de su importancia y de los cuidados que se deben tener en este periodo.
En este artículo te explicamos en qué consiste la cuarentena y el posparto, cuánto dura, cuáles son los síntomas más frecuentes y los principales cuidados necesarios para lograr una recuperación saludable y segura,
Cuarentena y posparto: un periodo de transición
El parto es, sin duda, una experiencia única para cada mujer. Después de varios meses de espera, tu cuerpo se prepara para el nacimiento y se desencadenan una serie de procesos que facilitan el parto, provocando grandes cambios fisiológicos y hormonales.
Estos cambios explican en gran medida esa “montaña rusa de emociones” que podés experimentar tras el nacimiento de tu bebé. Alegría, tristeza, agotamiento y desánimo pueden formar parte de este abanico emocional y físico.
Hay estudios que señalan que la mayoría de las mujeres experimentan estos sentimientos, al menos en algún momento de la cuarentena y posparto. ¡No te asustes! Es normal y hasta esperable en este periodo de transición, en el que vos y tu recién nacido comienzan a adaptarse el uno al otro y a sus nuevas vidas.
Un adecuado cuidado posparto, con todo lo que ello implica, te ayudará a sentirte mejor preparada y tranquila para enfrentar esta etapa. Veamos paso a paso.
¿Cuánto tiempo dura la cuarentena y el posparto?
La cuarentena y el posparto son conceptos diferentes que están vinculados. El primero habla de los primeros 40 días de cuidados corporales que debe considerar la mujer para proteger su cuerpo luego del parto.
Por ello los médicos recomiendan no tener relaciones sexuales durante los primeros 40 días.
El postparto comienza con el nacimiento del recién nacido y su término no está tan claramente delimitado. En términos fisiológicos, se estima que dura entre 6 y 8 semanas. Sin embargo, las actuales directrices del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos recomiendan ampliarlo hasta las 12 semanas, con el objetivo de mejorar y extender los cuidados de salud posparto de la madre y su hijo en todo este periodo.
En el año 2018, además, este organismo acogió oficialmente el término "cuarto trimestre" como una forma de recalcar que este periodo es tan importante como los otros trimestres del embarazo para el bienestar de la madre y su bebé.
Hoy existe una nueva mirada del posparto que se enfoca en promover la flexibilidad del posparto ya que es una etapa que puede finalizar cuando lo considera la mujer.
No debemos olvidar que el cuerpo necesita largos meses para recuperarse y la mente asumir un cambio grande y movilizador.
¿Qué esperar durante la cuarentena y el posparto?
Síntomas físicos y cuidados posparto
Contracciones uterinas
Inmediatamente después del parto, el útero, que ha crecido varias veces su tamaño, inicia un intenso proceso para retornar a su tamaño original, mediante contracciones que pueden producir molestias.
También llamadas “entuertos”, las contracciones uterinas se sienten especialmente durante el amamantamiento, ya que este estímulo induce a tu cuerpo a producir dos hormonas: la prolactina, que promueve el establecimiento de la lactancia y la oxitocina, que llega hasta el útero y provoca su contracción.
Además de ser normales, las contracciones uterinas son beneficiosas para una rápida recuperación de la zona abdominal y van disminuyendo con el paso de los días. Lo más común es que unos 45 días después del parto, el útero haya vuelto a su tamaño habitual. Si las molestias son muy intensas, comentalo con tu médico para que pueda verificar que este proceso se esté desarrollando de manera normal.
Loquios
Es un sangrado, parecido a la menstruación, que sirve para eliminar restos de placenta y de cualquier tejido que haya quedado en el útero después del parto. Puede durar desde unos pocos días hasta tres semanas y va cambiando de color, desde rojo a rojo oscuro, café y luego líquido seroso. Si hay mal olor o el sangrado es muy abundante, consultá a tu médico.
Recuperación de los músculos pélvicos
El suelo pélvico es el conjunto de estructuras musculares y ligamentos que dan soporte a todos los órganos ubicados en esa zona (vejiga, útero y recto, entre otros). Durante el embarazo y especialmente durante el parto, tus músculos pélvicos se relajan, para permitir el paso del bebé. Volver a su forma inicial puede requerir semanas o incluso meses.
En algunos casos, podría ser necesario tomar medidas adicionales para favorecer la recuperación de los músculos pélvicos. Si tenés consultas sobre los cuidados posparto relacionados con este tema, no dudes en comentárselo a tu médico, ya que existen tratamientos, ejercicios específicos y dispositivos especiales que ayudan a la rehabilitación de la musculatura pélvica y a prevenir consecuencias a mediano o largo plazo.
Recuperación de la pared abdominal
Como consecuencia de la distensión abdominal que provoca el embarazo, los músculos de esta zona también se relajan y algunas mujeres presentan diástasis, que es la separación de los músculos rectos abdominales. La recuperación de esta zona se produce, en mayor medida, en las primeras ocho semanas después del parto, pero si persiste en forma notoria, es importante que consultes con tu médico, ya que la diástasis abdominal es un factor de riesgo para otros problemas de salud, como el dolor de espalda, el dolor pélvico, el prolapso, la incontinencia o los problemas digestivos.
Congestión mamaria
Por lo general, la lactancia se instala por completo después de las primeras 48 horas, cuando el calostro da paso a la leche que tomará tu bebé en los próximos meses de vida.
Es normal sentir los pechos un poco congestionados al principio. Para ayudarte a aliviar estos síntomas, debés beber suficiente agua y amamantar a libre demanda o cada tres horas como mínimo. También puede ser de ayuda extraerte leche y usar compresas frías o tibias, según tu preferencia.
Si percibís una zona enrojecida en las mamas y experimentás mucho dolor, debés informar a tu médico, porque podría derivar en una mastitis o infección de las mamas.
Cansancio
El trabajo de parto supone un gran esfuerzo para tu organismo, de modo que el cansancio es la respuesta natural. A ello debemos sumar que, en las primeras semanas de vida, la demanda del bebé es muy alta y las horas de sueño son escasas e interrumpidas, por lo que el agotamiento físico y mental son frecuentes y absolutamente comprensibles.
A medida que tu bebé va regulando sus rutinas de sueño y alimentación, probablemente puedas descansar durante espacios más prolongados.
Si el sueño y la fatiga son extremadamente altos, no dudes en conversarlo con tu médico para que pueda determinar si es algo normal y pasajero o si se requiere tomar medidas adicionales para cuidar de tu salud. Si no quedás satisfecha con su valoración, siempre podés buscar una segunda opinión.
Síntomas psicológicos y cuidados posparto
Tal como te señalamos, es normal que en ciertos momentos de la cuarentena y el posparto te sientas agobiada y con vaivenes emocionales. Para atenuar el impacto negativo de estas emociones, es fundamental que te rodees de las personas que te quieren y pedir ayuda cuando lo necesitás. Conversar con otras mujeres que estén pasando por lo mismo o buscar espacios de diálogo donde puedas expresar tus emociones sin temor a ser juzgada también podría ayudarte.
También podrían aparecer emociones como temor a ser una “mala mamá” o a ser insuficiente, temor a perder la intimidad sexual con tu pareja, tendencia al aislamiento social y experimentar una sensación de agobio por sentirte la única responsable del bebé.
Sin embargo, si sentís demasiada tristeza, excesivo desinterés en tu bebé o emociones que te impiden atenderlo, debés consultar con un especialista, ya que podrían ser signos de una depresión posparto.
¿Cómo es la sexualidad durante la cuarentena y el posparto?
El aparato reproductivo femenino vuelve paulatinamente a su estado previo entre 30 y 40 días después del parto. A partir de entonces, y desde el ámbito netamente físico, ya es posible retomar la vida sexual. Sin embargo, si aún tenés molestias físicas, estás demasiado cansada o no te sentís preparada emocionalmente, es importante respetar tus propios tiempos, sin culpas ni imposiciones.
Aunque cada mujer es única, es posible que tu deseo sexual esté disminuido en este periodo, como consecuencia de todos los cambios que ya hemos mencionado. Es importante que puedas conversarlo con tu pareja para que entienda cómo es este proceso y no se sienta rechazado o herido.
Abrazarse, tomarse de la mano y explorar formas alternativas de conectarse emocional y físicamente son algunas expresiones de afecto que pueden fomentar la sensación de cercanía e intimidad, así como también tener presente que este es un periodo de transición.
Recomendaciones para una cuarentena y posparto saludable
Para el desarrollo de una cuarentena y posparto saludables, es importante que tengas en cuenta los siguientes cuidados y recomendaciones.
Atención S.O.S.
Si presentás fiebre de más de 38 grados, aumento de la presión arterial, dolor intenso de cabeza, mareos, vista nublada, dificultad para respirar o dolor y endurecimiento de los pechos acudí de inmediato al médico.
Medidas de higiene
Tan pronto estés en condiciones de levantarte de la cama podés iniciar las duchas diarias, con jabón suave, neutro e hipoalergénico. Lavarte en la bañera está desaconsejado durante el primer mes.
Si tenés cicatriz de cesárea o episiotomía, podés limpiar la herida dos veces al día con agua y jabón, dejando que el agua escurra desde adelante hacia atrás, para evitar contaminación de la zona. Secá con una toalla suave desechable, presionando delicadamente.
Después de ir al baño, procurá secarte con delicadeza y limpiarte siempre de delante hacia atrás, nunca en sentido contrario.
Cambiá las compresas o toallas higiénicas con frecuencia, evitá el uso de tampones y optá por ropa interior transpirable o de algodón en este periodo.
Mantenete bien informada
Informate y compartí con las personas que te rodean la relevancia de este periodo en tu bienestar tuyo y el de tu bebé, cuáles son los síntomas y señales esperables durante el posparto y cuándo hay que tomar medidas adicionales para prevenir consecuencias negativas a mediano plazo.
Pedí apoyo familiar
Contar con apoyo es fundamental, tanto en el ámbito práctico (colaborar el cuidado del bebé) como en el emocional (recibir atención y palabras de aliento). Si no hay familiares que puedan ayudarte, conversá con amigas o evaluá qué otras personas podrían apoyarte. Evitá enfrentarte a este periodo sola.
Dormir o descansar al mismo tiempo que el bebé
Las hormonas que se producen durante el amamantamiento también pueden inducir el sueño, así que estos son momentos ideales para que descanses.
Alimentate adecuadamente
Este no es el momento para hacer dietas estrictas, sino que es el momento para consumir alimentos que te proporcionen energía y vitaminas, en especial si amamantás. La lactancia exclusiva supone un alto gasto calórico de entre 450 y 500 calorías diarias, por lo que es vital que te alimentes de forma equilibrada. Además, procurá beber suficiente líquido y consumir fibra para evitar el estreñimiento.
Limitá las visitas
Puede que agradezcas recibir visitas de familiares y de amigos, pero si estás muy cansada, no dudes en privilegiar tu descanso, regulando o limitando las visitas, si es necesario. Los demás deberán entender.
Solicitá apoyo para la lactancia
Si tenés dificultades para amamantar a tu bebé, no dudes en solicitar apoyo, ya sea en tu hospital o sanatorio como en asociaciones de apoyo a la lactancia, donde además podrás encontrarte con otras mujeres que están en el mismo proceso.
Adaptá tus expectativas
La publicidad, las redes sociales y, a veces, unas expectativas propias demasiado altas pueden contribuir a idealizar los primeros días de vida del bebé. Para evitarlo, aceptá que no todo va a salir a la perfección, que pueden presentarse inconvenientes, que no estás obligada a ser la “supermujer” o una “madre perfecta” y, por supuesto, aprendé a priorizar tareas y a delegar, cuando sea posible, para no sobre exigirte.
Date espacios de ocio
Quizás en los primeros días no sea posible, pero a medida que tu bebé vaya creciendo y regulando sus ritmos, procurá darte espacios para distraerte y cambiar de actividad, ya sea leyendo, viendo una película, con un breve paseo, ejercicios suaves o conversando con una amiga.
Cuidate y escuchate
Recordá que tu bienestar es fundamental para la salud y el desarrollo de tu bebé y para el equilibrio de tu familia. El autocuidado en la cuarentena y el posparto es imprescindible.
No te juzgues por lo que sentís, es parte del proceso de adaptación, pero si el malestar emocional se prolonga o es muy intenso, no dudes en pedir ayuda profesional. Ignorar estos sentimientos no hará que desaparezcan, sino que, por el contrario, podrían agravarlos.
Como podés observar, el posparto es un periodo crucial en tu bienestar y en el de tu bebé, que merece la misma atención y cuidados que el embarazo. Una experiencia posnatal positiva sienta las bases para que tu salud y la de tu bebé sean mejores a corto y largo plazo. Por ello, es importante que conozcas cómo se desarrolla esta etapa y sus principales cuidados.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es la cuarentena y/o posparto en una mujer?
La cuarentena y el posparto refieren al período que comienza inmediatamente después del nacimiento del bebé. La primera dura alrededor de 40 días y el posparto suele durar hasta 6 meses. Ambos se caracterizan por numerosos cambios físicos y psicológicos.
¿Cuánto dura el posparto de una mujer?
El posparto comienza con el nacimiento del recién nacido y su término no está tan claramente delimitado. En términos fisiológicos, se estima que dura entre 6 y 8 semanas. Sin embargo, actualmente se recomienda ampliar los cuidados del posparto hasta las 12 semanas, con el objetivo de mejorar y extender la atención de salud de la madre y su hijo en todo este periodo.
¿Cómo empiezan la cuarentena y el posparto?
La cuarentena y el posparto comienzan inmediatamente después del parto, cuando la placenta es expulsada. Este periodo implica la recuperación física y emocional de la madre, cambios hormonales y el inicio de la lactancia. Los cuidados posparto son fundamentales para que la madre se recupere plenamente y de esta forma, pueda atender adecuadamente a su hijo.
Fuentes relevantes de información

Honduras
El Salvador
Guatemala
República Dominicana
Bolivia